Cómo instalar un plato giratorio en una silla o sillón y elegir la medida correcta

Un plato giratorio convierte una silla o un sillón estático en un asiento que gira 360º. Es una mejora sencilla que aporta comodidad, accesibilidad y un uso más flexible del espacio.

Si eliges bien la medida, la carga y el tipo de giro, el resultado es estable, silencioso y duradero. Este artículo te guía para acertar a la primera.

Qué es un plato giratorio y cuándo elegirlo

Un plato giratorio es un herraje de acero con rodamientos que permite un giro suave sin mover el mueble. Se monta entre la base del asiento y su estructura, y soporta el peso durante el giro.

Se recomienda cuando quieres ganar movilidad sin cambiar el sillón. También es ideal si el usuario necesita girar para levantarse o para orientarse hacia diferentes zonas del salón.

En sillones grandes, a veces conviene una base completa con aro o bastidor. Aporta más estabilidad y una sensación de giro más “de sillón giratorio” ya terminado.

Con retorno vs sin retorno: cuál te conviene

Un plato sin retorno gira y se queda donde lo dejes. Es perfecto para sillones de lectura, butacas auxiliares y zonas abiertas donde no importa la orientación final.

Un plato con retorno automático devuelve el asiento a su posición inicial cuando te levantas o dejas de cargarlo. Es muy útil en espacios ordenados, salas de espera y ambientes donde quieres que todo quede alineado.

Si tu prioridad es la estética y el “siempre recto”, el retorno es un plus. Si buscas libertad total de giro, mejor sin retorno.

Qué medida necesitas: 160x160, 250x250 o 330x330

La medida define dos cosas: superficie de apoyo y estabilidad. Cuanto mayor es el plato, mejor reparte el peso y más sólido se siente el giro, especialmente en sillones grandes.

Antes de comprar, mide la zona donde irá atornillado. Necesitas una base plana suficiente para que el plato apoye y quede centrado.

160x160 para sillas ligeras y expositores

La medida 160x160 es ideal para sillas ligeras, taburetes estables y pequeños asientos donde el apoyo es reducido. También se usa mucho en expositores o bases pequeñas que requieren giro.

Es una opción práctica si el asiento es compacto y el peso total no es alto. En sillones grandes suele quedarse corta por superficie.

250x250 como opción más versátil

La medida 250x250 es el punto más equilibrado para la mayoría de sillas robustas y sillones tapizados. Ofrece buen apoyo, montaje sencillo y una sensación de giro estable.

Si dudas entre tamaños, este suele ser el “acierto seguro”. Especialmente cuando quieres mejorar un sillón sin pasar a una base completa.

330x330 para muebles pesados y máxima estabilidad

La medida 330x330 está pensada para butacas pesadas, sillones grandes o usos más exigentes. Reparte mejor el peso y reduce la sensación de balanceo en asientos amplios.

Si el mueble es voluminoso o el uso será intensivo, esta medida da un resultado muy “profesional” por estabilidad.

Qué carga soporta y cómo calcularla bien

La carga máxima no es solo el peso de la persona. Debes contar también el peso del sillón y el tipo de uso: giros frecuentes, impulsos laterales y movimientos al sentarse.

Elegir un plato con margen de carga mejora el giro y alarga la vida del herraje. La regla práctica es no ir “justo” si el sillón es pesado o se usa a diario.

Cómo sumar peso del usuario y del sillón sin equivocarte

Suma el peso del usuario + el peso del sillón. Después añade un margen del 20% para uso real, porque al sentarse y girar hay cargas dinámicas.

Ejemplo rápido: usuario 90 kg + sillón 35 kg = 125 kg. Con margen, apunta a 150 kg o más. Así evitas holguras y ruidos con el tiempo.

Cómo instalarlo paso a paso

La instalación es sencilla si el plato queda centrado y bien fijado. Un mal centrado es la causa más común de giro duro, roces o inclinación del asiento.

Trabaja sobre una superficie estable. Si es un sillón tapizado, haz el montaje con cuidado para no dañar la tela o la estructura interior.

Marcar el centro y presentar el plato

Localiza el centro de la base del asiento y marca con lápiz. Presenta el plato y comprueba que queda simétrico respecto a los bordes y que no invade zonas curvas o inestables.

Asegúrate de que los agujeros de fijación quedan sobre madera o estructura sólida. Evita atornillar en zonas blandas del tapizado o tablero débil.

Atornillar, montar el asiento y comprobar el giro

Atornilla sin forzar, con tornillos adecuados a la base. Aprieta en cruz para repartir tensión y evita que el plato quede “torcido”.

Monta el asiento y prueba el giro. Debe sentirse suave, sin roces y sin puntos duros. Si roza, revisa centrado y apriete.

Problemas típicos y soluciones rápidas

Si el plato hace ruido o gira duro, casi siempre se debe a tornillos flojos, montaje descentrado o contacto con alguna pieza del bastidor o la madera.

No hace falta desmontar todo de golpe. Primero revisa lo básico, porque la mayoría de incidencias se corrigen en minutos.

Ruido, giro duro u holgura: qué revisar primero

Si hay ruido, reaprieta tornillos y revisa si alguna cabeza roza al girar. Si gira duro, suele ser por descentrado o por base irregular.

Si notas holgura, puede faltarte superficie de apoyo o estar usando una medida pequeña para un sillón grande. En esos casos, conviene subir a 250x250 o 330x330.

Qué modelo elegir según tu caso

La elección ideal se resume en tres variables: tamaño del mueble, peso total y si quieres retorno. Con esto casi siempre se acierta sin complicarse.

Si buscas un resultado tipo sillón giratorio “de fábrica”, la base completa en Ø600 suele ser la opción más convincente en sillones grandes.

Silla ligera: 160x160

Para sillas pequeñas o expositores, el 160x160 es compacto y suficiente. El retorno puede ser interesante si quieres que la silla vuelva a posición ordenada.

Sillón o silla robusta: 250x250

Para la mayoría de casos domésticos, el 250x250 es el más versátil. Si el sillón pesa o el uso será frecuente, elige una versión con carga alta para mayor durabilidad.

Butaca pesada: 330x330 o base Ø600

Si la butaca es grande o quieres máxima estabilidad, el 330x330 reparte mejor la carga. Si el sillón es muy amplio y quieres un giro “premium”, elige una base Ø600.

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